Mantenerse activo

La actividad física regular es esencial para el bienestar general y puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir deterioro cognitivo. Desarrollar hábitos de ejercicio saludables desde ahora puede proporcionar beneficios de por vida para la salud cerebral.


A la hora de elegir las actividades físicas, ten en cuenta lo siguiente:

  • Si puedes hacerlo, incorpora ejercicios cardiovasculares con regularidad. Esto puede ayudar a reducir el riesgo de hipertensión arterial, diabetes y colesterol alto, todos –según se ha demostrado– son factores que aumentan el riesgo de desarrollar demencia
  • Trata de encontrar actividades que estimulen tu mente y fortalezcan las conexiones sociales
  • Elige actividades que disfrutes para que puedas seguir haciéndolas
Opciones alimenticias

Las investigaciones demuestran que una dieta cardiosaludable contribuye tanto a la salud cerebral como a la general, y puede ayudar a reducir el riesgo del deterioro cognitivo y la demencia. Los siguientes alimentos promueven la salud cerebral:

  • Vegetales de hojas verdes – La col rizada, las espinacas, la col silvestre, el brócoli y otros vegetales de hoja verde similares están repletos de nutrientes saludables para el cerebro. Las investigaciones sugieren que las dietas altas en estos alimentos pueden ayudar a retrasar el deterioro cognitivo
  • Pescado graso – Los pescados grasos como el salmón, el bacalao, el atún ligero enlatado y el abadejo, ricos en ácidos grasos omega-3, podrían promover la salud general del cerebro
  • Frutos rojos – Se ha demostrado que los flavonoides, los compuestos vegetales que dotan a los frutos rojos de sus colores vibrantes, promueven la salud cerebral y retrasan el deterioro de la memoria
  • Nueces – Las nueces son una excelente fuente de proteínas y grasas saludables. La nuez, en especial, es muy rica en un ácido graso omega-3 que beneficia la salud cerebral
Relaciones sociales

Mantener una vida social activa puede promover la salud cerebral e incluso podría reducir el riesgo de demencia.

  • Muchas de las oportunidades que existen para participar en actividades sociales –como hacerse miembro de un grupo de caminatas o de un club de lectura– son gratis o muy baratas
  • Algo tan sencillo como pasar tiempo con amistades o familiares de manera regular también puede ser beneficioso
  • Elige actividades que te motiven. Por ejemplo, si te gustan los animales, considera servir como voluntario en un refugio u organización de rescate en tu área
Ejercita tu cerebro

Participar en actividades que ejercitan el cerebro puede beneficiarte. Las siguientes actividades pueden ayudar a mantener el cerebro activo:

  • Aprender una nueva habilidad, como tocar un instrumento musical o aprender un nuevo idioma
  • Participar en un pasatiempo
  • Intentar nuevas maneras de completar tareas cotidianas
  • Resolver rompecabezas o participar en juegos basados en estrategia